Protocolo de Montreal: Chile celebra 35 años de compromiso ambiental

El Protocolo de Montreal es un acuerdo internacional que busca eliminar la producción y el uso de sustancias que agotan la capa de ozono, lo que ha permitido la erradicación de pesticidas nocivos, como el Bromuro de Metilo, utilizado en la agricultura.
Chile ha logrado avances significativos en la protección de la capa de ozono al conmemorar los 35 años de su ratificación del Protocolo de Montreal. Este histórico acuerdo internacional ha sido clave no solo para regular sustancias químicas perjudiciales para la atmósfera, sino también para transformar prácticas agrícolas en el país.
Uno de los ejemplos más relevantes de este compromiso es la erradicación del Bromuro de Metilo, un fumigante comúnmente utilizado en suelos agrícolas y uno de los agentes más nocivos para la capa de ozono. Gracias al Protocolo de Montreal, Chile ha podido establecer un plan que permitió eliminar el uso de este gas, fomentando el desarrollo y la implementación de alternativas más sostenibles para el tratamiento de suelos agrícolas. Esta acción no solo contribuye a recuperar la capa de ozono, sino que también asegura la salud de los suelos y promueve prácticas agrícolas más responsables y respetuosas con el medio ambiente.
Adicionalmente, Chile ha trabajado en la eliminación de Clorofluorocarbonos (CFC), también perjudiciales para la ozonosfera, y cuyo uso fue erradicado en 2010. La combinación de estos esfuerzos poco a poco ha transformado el panorama agrícola, permitiendo la adopción de tecnologías más limpias, como los sistemas de CO₂ transcrítico, que reducen significativamente el impacto ambiental en actividades como la refrigeración.
El evento de conmemoración, realizado en el Auditorio del Edificio Bicentenario en Santiago, reunió a autoridades, académicos, expertos y estudiantes de especialidades técnicas, resaltando la importancia de la educación y la colaboración en la búsqueda de un futuro agrícola más sostenible. En su intervención, el ministro (S) del Medio Ambiente, Maximiliano Proaño, enfatizó los logros del país en la eliminación de sustancias peligrosas gracias a regulaciones y capacitación en sectores clave, como la agricultura y la refrigeración.
Desde 1990, Chile ha gestionado más de 21 millones de dólares en financiamiento internacional para el desarrollo de 114 proyectos enfocados en la protección de la capa de ozono. Estas iniciativas han permitido eliminar no solo el uso de CFC, sino también promover un cambio paradigmático en la agricultura chilena hacia prácticas más sostenibles.
Georgiana Braga-Orillard, representante del PNUD en Chile, subrayó el rol fundamental de la cooperación internacional en el logro de estos objetivos, destacando cómo Chile se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en su compromiso con la protección del medio ambiente. Durante la jornada, Claudia Paratori, coordinadora de la Unidad Ozono, presentó acciones estratégicas para continuar avanzando en la sostenibilidad del sector agrícola.
El evento también incluyó un panel de discusión sobre las futuras acciones en la transición hacia prácticas más sostenibles en agricultura, donde se trataron temas de cooperación y avances tecnológicos. Osvaldo Álvarez, del Ministerio de Relaciones Exteriores, reafirmó la importancia de mantener un enfoque colaborativo.
Como parte de la celebración, se entregaron reconocimientos a 35 figuras clave que han contribuido al éxito de esta iniciativa ambiental en Chile, reafirmando el poder de la colaboración y el compromiso compartido en la protección del medio ambiente y la agricultura.
La conmemoración de estos 35 años no solo celebra un hito en la historia ambiental de Chile, sino que también reitera el compromiso del país con un futuro agrícola sostenible, donde la recuperación de la capa de ozono y la salud de los suelos son prioridades fundamentales. La jornada culminó con un llamado a mantener una mirada integradora hacia el desarrollo sostenible, destacando la importancia de la equidad y el enfoque de género en los desafíos ambientales futuros.