Manejo Integrado de Plagas: Control ecológico en la agricultura actual

03-04-2025

Viviana Pavez, Ingeniera Agrónoma de la Fundación para el desarrollo Fruticola, nos comenta sobre la importancia de un control de plagas integrado. En el mes de la Biodiversidad en GreenNetwork, te contamos en qué consiste el MIP.

El control de plagas en la actualidad implica el uso de varias estrategias en busca de minimizar el impacto ambiental y promover la salud de diversos ecosistemas involucrados en la producción de alimentos.


El establecimiento de nuevas técnicas para minimizar el uso de químicos sintéticos y promover prácticas sostenibles en el manejo de poblaciones de plagas en los huertos, se vuelve fundamental en vista de la tendencia mundial, que apunta a la disminución del uso de químicos. Lo anterior pareciera contradecirse, ante la detección constante de nuevas plagas en el territorio nacional, que incitan al uso de plaguicidas para su control estratégico durante las temporadas agrícolas.


En Chile, el uso de plaguicidas es elevado, el promedio de aplicación de estos productos alcanza los 4,2 kg/ha, algo muy superior a la media de los países de la OCDE (2,1 kg /ha).


En algunos sectores productivos, como la fruticultura, la aplicación de plaguicidas puede superar los 20 kg/ha. Específicamente cuando hablamos del uso de plaguicidas químicos

para el control de plagas, estos son responsables entre el 1-4% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.



Actualmente el uso de plaguicidas en cierto modo ha disminuido, a causa del cambio en hábitos alimenticios que tiende avanzar en el consumo de alimentos con menor carga química y el mayor conocimiento sobre su actuar e impacto en el medio ambiente.


En este escenario es que se vuelve fundamental el trabajo de un diseño de manejo predial que incluya conceptos técnicos y legales, como el uso de ingredientes activos de amplias tolerancias en mercados y con baja toxicidad, nivel de eficacia, plaga objetivo y por sobre la inclusión del monitoreo, como eje fundamental.


Es aquí donde el Manejo Integrado de Plagas (MIP) toma fuerza. En él se combinan diferentes métodos de control, como el uso de enemigos naturales, trampas, y prácticas culturales como: rotación de cultivos, uso de coberturas, conservación de suelo, uso de pesticidas biológicos y como eje fundamental el monitoreo, que permite la identificación

de plagas en sus primeras etapas y un actuar oportuno.


Es así como el monitoreo se vuelve una herramienta clave en el éxito del control de plagas, entendiendo que solo aquello que contamos, podemos controlar. A esto debemos sumar, que gracias al monitoreo nos es posible identificar la biología de las plagas presente en nuestro huerto, y con esto realizar aplicaciones mucho más eficaces y permitiendo la integración de alternativas inocuas en el manejo fitosanitario establecido , disminuyendo el uso de químicos y avanzando hacia una producción de alimentos más sustentable en el tiempo.



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