Tres biofertilizantes perfectos para una agricultura sostenible

Tres biofertilizantes perfectos para una agricultura sostenible
09-04-2024

El interés por la agricultura sostenible ha ido en aumento en el último tiempo, al igual que la aparición de interesantes opciones para desarrollar cultivos que sean amigables con el […]

El interés por la agricultura sostenible ha ido en aumento en el último tiempo, al igual que la aparición de interesantes opciones para desarrollar cultivos que sean amigables con el medioambiente.

Si bien desde el comienzo de la agricultura, el uso de abonos ha sido esencial para el mejoramiento de la producción, con el tiempo se fueron incluyendo otros elementos los que no son necesariamente orgánicos o no provienen de depósitos naturales.

La necesidad de aumentar la producción hizo que la mayoría de los agricultores fueran por la opción de ocupar agroquímicos o fertilizantes sintéticos, más aún cuando se desarrolló el salitre sintético, que bajó los costos y permitió a los países industrializados liberarse de la dependencia de productores como Chile, principal exportador de este mineral.

Sin embargo, hoy pareciera que el interés de desarrollar alimentos no pasa solo por la cantidad, sino también por la calidad y cumplir con los estándares de los mercados.

A continuación te presentamos tres biofertilizantes que te pueden ayudar, si estás buscando realizar un cultivo más sostenible:

Betania Pacheco, es agrónoma y se ha dedicado desde hace tiempo a la agricultura orgánica. Actualmente, está desarrollando su proyecto donde ha podido experimentar con diferentes tipos de fertilizantes naturales, los que además de aportar nutrientes a las plantas, no dañan la vida que existe en el entorno.

Según su experiencia, destaca por sus características el Purín de Consuelda, un preparado en base a una planta de origen ruso, que destaca por la alta concentración de nitrógeno que tienen sus hojas, las que se pueden ir cosechando, manteniendo la planta que también genera varios beneficios en su entorno.

Al respecto Betania señala: “Actualmente, el de consuelda es un fertilizante que recomiendo mucho, porque tiene propiedades similares a la ortiga, que aparte de dar minerales que no tienen todas las plantas, estos preparados proliferan los hongos que hacen que se comuniquen entre ellos. Construyendo un buen micelio, no hay que estar trabajando de más”.

Según detalla, se cosecha la planta, se coloca en agua, y se deja macerar entre cinco y 10 días, durante este tiempo se va moviendo al menos tres veces el líquido, esto para que ingrese oxígeno y proliferen los microorganismo.

Sobre el tiempo que demora está preparación afirma: “Como este preparado acumula burbujas, una forma de comprobar si está listo es revolviendo y comprobando que estas burbujas no suben a la superficie. Cuando esto sucede, ya está listo para utilizarlo”.

Se trata de un fermento similar al compost, pero se diferencia en la velocidad de su fabricación. Este proceso fue desarrollado por un investigador japonés de la Universidad de Okinawa, quien luego de probar con varias preparaciones dejó todo por unos días en un tarro de plástico, donde había juntado los desechos. Al abrir el contenedor, pudo observar la gran cantidad de microorganismos que se habían reproducido.

Actualmente, este tipo de preparado es posible fabricarlo en casa, pero también hay empresas que se especializan en su producción. Es el caso de Bioinsumos Chakrana, Pablo Samur, su director ejecutivo conversó con Greennetwork y señaló: «Es un abono muy completo e integral, debido a que reúne un gran contenido de materia orgánica y una gran cantidad de mineral con distintos grados de solubilidad. Además, contiene una altísima carga microbiológica. Eso lo convierte en un abono con una capacidad de regeneración de suelo muy alta».

Destaca en sus características que se trata de un tipo de compost que incluye desechos como guano de gallina. Además, está enriquecido con ingredientes como ceniza y harina de roca, lo que potencia su nivel nutricional.

Se trata de guano de gallina, el cual se encuentra seco, debido a que ha sido dejado reposar por meses, gracias a esto pierde el olor característico que tiene al principio (amoniaco). Este proceso es fundamental ya que este tipo de elementos, pueden dañar los cultivos.  También es importante mencionar que proviene de gallinas destinadas a la producción de huevos. Es considerado un abono orgánico que se puede complementar con otros fertilizantes en forma de compost.

Betania Pacheco, señala que se trata de un fertilizante que es bastante fácil de aplicar, y que entre sus ventajas está el alto aporte nutricional en fósforo que posee.

Estos son solo algunos de los fertilizantes que existen para desarrollar una agricultura que tenga un menor impacto negativo en el medioambiente, y que permitan que un cultivo sea sostenible y productivo a la vez.  

Fotografía: Betania Bioespiritual

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