APL generan US$172 millones en ahorros y posicionan la sostenibilidad como motor productivo en Chile
Un informe de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo revela que los Acuerdos de Producción Limpia redujeron más de 683 mil toneladas de CO₂ equivalente entre 2022 y 2025, con un retorno social de más de siete pesos por cada peso público invertido.
Los Acuerdos de Producción Limpia (APL) se han consolidado como una herramienta costo-efectiva para impulsar la productividad empresarial en Chile. Así lo concluye el reporte Impactos y Desafíos 2025: cómo las empresas avanzan en sostenibilidad y productividad en Chile, publicado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo, que mide los avances
del período 2022–2025 con resultados verificables en eficiencia energética, reducción de costos y gestión de riesgos.
En ese período se firmaron 51 nuevos acuerdos voluntarios que involucraron a más de 1.700 instalaciones a lo largo del país, movilizando inversión privada superior a los US$33 millones y generando ahorros privados por US$172 millones. Solo en 2025, 441 instalaciones pertenecientes a 277 empresas obtuvieron la certificación APL.
Uno de los datos más relevantes del estudio es la rentabilidad social del instrumento: por cada peso público invertido se generan más de siete pesos en beneficios sociales, lo que evidencia la eficiencia del modelo de colaboración público-privada que sustenta a los APL.
"Los resultados muestran que la sostenibilidad no es un costo adicional, sino una herramienta concreta para mejorar la productividad, reducir riesgos y fortalecer la competitividad de las empresas", señaló Ximena Ruz, Directora Ejecutiva de la ASCC.
En materia ambiental, el informe reporta un ahorro de 1,1 millones de m³ de agua dulce gracias a la tecnificación del riego y modelos de circularidad hídrica; una reducción de 144 mil toneladas de CO₂ equivalente derivada de la eficiencia energética y el uso de renovables; y la evitación de 477 toneladas de contaminantes atmosféricos locales, con impacto directo en la calidad del aire de comunidades cercanas a los establecimientos. Además, se evitó el envío a disposición final de más de 72 mil toneladas de residuos gracias a la implementación de modelos de economía circular.
En eficiencia energética, los APL lograron un ahorro de 277 mil MWh en consumo, complementado con 7 mil MWh contratados en energía renovable y 175 MWh de autogeneración. En el sector agrícola, el 81% de los productores adheridos ha reemplazado fertilizantes sintéticos y plaguicidas por prácticas agroecológicas y bioinsumos, reduciendo el uso de más de 2.000 toneladas de fertilizante sintético y mejorando la salud de los suelos.
El alcance del instrumento también destaca en términos de inclusión productiva: el 49% de las instalaciones certificadas se ubica en zonas rurales o semiurbanas, más del 54% corresponde a MiPymes, y más de 80.000 personas han sido capacitadas en gestión eficiente de recursos. En equidad de género, las mujeres representan el 49% del personal en las instalaciones adheridas y lideran la implementación en el 25% de ellas.
A nivel territorial, la ASCC desplegó Estrategias Hídricas Locales en 65 comunas y articuló recursos con gobiernos regionales por más de $3.655 millones, transfiriendo además tecnologías limpias a más de 300 empresas de menor tamaño en distintas regiones del país.
Respecto a los compromisos internacionales, la ASCC —Punto Focal de Tecnología ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)— registra haber mitigado 1.092.182 tCO₂e acumuladas desde 2020, avanzando al 48,1% de su meta de mitigación para 2030. El beneficio social acumulado en el mismo período alcanza los US$371,9 millones, equivalente al 44,5% de la meta de sustentabilidad fijada para ese año.
El desafío que plantea el informe de cara al futuro es escalar el impacto: incorporar más sectores, profundizar la inversión privada y extender los acuerdos a nuevos territorios, en un contexto donde la eficiencia en el uso de recursos se vuelve cada vez más crítica para mantener la competitividad empresarial.
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Fuente: Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) – Corfo